14.Dic.2017

 

  • La subasta se abrió con la participación especial de Concha Velasco, quien destacó que muchos de sus espectáculos teatrales “no habrían podido levantar el telón sin el apoyo del Monte”
  • Se han subastado más de un centenar de piezas escogidas, entre las que destacan joyas excepcionales como un brazalete Bvlgari de diamantes años 50 y unos candeleros y tintero de Maison Boin-Taburet del XIX, junto a otras joyas más asequibles a precios únicos

  • La ex ministra Carmen Alborch, patrona de la Fundación Montemadrid, y Concha Velasco entregaron el primer premio del Concurso de Microrrelatos 315 Aniversario del Monte de Piedad

  • El Monte de Piedad destina sus beneficios a la acción social y cultural que lleva a cabo la Fundación Montemadrid

 

“El Monte forma parte de mi vida, como de la de tantos y tantos españoles. Me conocéis, soy artista, pero también soy empresaria. Y muchos de los espectáculos teatrales que he montado a lo largo de mi carrera con Paco Marsó no habrían podido levantar el telón sin el apoyo del Monte”. Con estas palabras Concha Velasco abría el acto del 315 Aniversario del Monte de Piedad de la Fundación Montemadrid, que se celebró con una Subasta Extraordinaria en el centenario edificio de Casa de las Alhajas.

 

La actriz, que tiene un especial vínculo con el Monte de Piedad de Madrid, compartió con el público un texto inspirado en la institución, en el que aseguraba “Cuando Paco me regalaba una joya carísima que yo sabía que me daría vergüenza usar pensaba “huy, esto para el Monte”. Porque ese dinero sé que me haría falta tarde o temprano cuando tuviera una idea que poner sobre las tablas”, al tiempo que bromeaba con comentarios como “este anillo puede valer tres escaleras en ‘¡Mamá, quiero ser artista!”, para terminar afirmando que “luego las obras eran un éxito, y esas joyas volvían a mi casa, o a mi camerino, cerrando así un bonito círculo en el que el Monte apoya, ha apoyado y apoyará siempre la Cultura de España”. También recordó a sus queridísimas compañeras de profesión Lola Flores o Lina Morgan” que “también han formado parte de este selecto club”.

 

La intervención de Concha Velasco dio paso a la Subasta Extraordinaria en la que se adjudicaron cerca de un centenar de piezas, muchas de ellas joyas excepcionales. Una de las piezas estrella fue un brazalete Bvlgari (lote 90) realizado en los glamurosos años 50.

Los amantes de las piezas históricas también pudieron pujar además por otras piezas muy especiales de finales del XIX, como dos brazaletes (lotes 67 y 75) en forma de serpiente esmaltados en verde traslucido, decorados con piedras preciosas y perlas finas, y unos candeleros y tintero (lote 107) de la prestigiosa firma Maison Boin-Taburet de París. También se subastó una cubertería de plata firmada por Cartier (lote 83), modelo La Maison.

Junto a estas valiosísimas alhajas se subastan otras joyas exclusivas, de diseño y vintage, mucho más asequibles, a precios únicos, por las que se puede aún pujar a través de la web https://subastas.montedepiedad.es.

Premio de Microrrelato

Tras la subasta tuvo lugar la entrega de premios del Concurso de Microrrelatos 315 Aniversario del Monte de Piedad, en el que han participado más de 800 microrrelatos. La ex ministra Carmen Alborch, patrona de la Fundación Montemadrid, y Concha Velasco entregaron el primer premio al madrileño Fernando Larra por su microrrelato “El colchón”, que seguidamente fue leído por la actriz.

José Guirao, director general de la Fundación Montemadrid, y Santiago Gil, director del Monte de Piedad, hicieron entrega del resto de premios a los finalistas, elegidos por un jurado presidido por la propia Carmen Alborch y compuesto por los periodistas y escritores Antonio Lucas, Mara Torres, Javier Rodríguez Marcos e Ignacio Elguero.

Historia de institución social centenaria

Quienes se acercaron a la Casa de las Alhajas también pudieron contemplar una muestra de documentos y objetos sobre la historia del Monte de Piedad. Algunos de los objetos que se exhibieron son la Caja de Ánimas de 1702 en la que se recogió la primera donación, el libro fundacional de 1718 firmado por Felipe V, las cartillas de la familia real o la partitura de un villancico de 1732 dedicado al montepío.

El Monte de Piedad de la Fundación Montemadrid, segunda marca en activo más antigua de España según la revista Forbes, es uno de los más antiguos del mundo y el más importante de Europa en cuanto a volumen de operaciones. Una institución centenaria comprometida con la inclusión financiera que ha evolucionado al ritmo de los tiempos. El Monte de Piedad del siglo XXI ha apostado por la innovación tecnológica, implantando una gestión informática de última generación, una custodia automatizada y una proyección hacia los servicios online, todo orientado hacia el cuidado de los nuevos clientes, muchos de ellos jóvenes y usuarios de nuevas tecnologías.

En las oficinas del Monte de Piedad se puede obtener una financiación inmediata a bajo interés sobre joyas y alhajas de oro, objetos de plata y relojes de acero, lo que lo convierte en un recurso atractivo en momentos de necesidad de financiación. Además, el desembolso es inmediato a la concesión, no existen gastos iniciales en la apertura, y la cancelación puede realizarse en cualquier momento sin coste adicional. El 95% de los clientes recuperan sus joyas. Si el cliente no renueva o no cancela el crédito, la alhaja se podrá subastar y, si sube el precio de la joya, la diferencia es para el cliente.

70.000 clientes en la actualidad en cinco provincias

En 2015 el Monte de Piedad de Madrid inició su expansión abriendo sedes en Móstoles y Alicante, seguidas de Córdoba, Granada y Mallorca. La institución suma así seis establecimientos en cinco provincias españolas y cuatro comunidades autónomas. El Monte de Piedad cuenta ahora con una cartera de clientes cercana a los 70.000, un volumen de operaciones próximo a las 200.000 y casi 100 millones en préstamos concedidos. Esta expansión permite que perdure una institución que facilita el acceso al crédito a bajo interés a personas de cualquier condición social.

El Monte destina el 100% de sus beneficios a la acción social que lleva a cabo la Fundación Montemadrid en ámbitos como la cultura, la solidaridad, el medio ambiente y la educación, en proyectos como los centros socioculturales La Casa Encendida o Casa San Cristóbal, además de en escuelas infantiles y colegios, espacios para mayores, bibliotecas y centros de empleo y ocupación y recuperación del patrimonio histórico.

 

 

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