26.Ene.2018

diamantes

Los diamantes son las piedras preciosas más deseadas del mundo. Mantener siempre un diamante brillante es posible si sigues los consejos de este post. Ten en cuenta que el diamante es una piedra compuesta de carbono puro cristalizado. Es el más duro que existe. En la tabla de dureza de la escala de Mohs está calificado como el mineral más duro, el único que alcanza el 10 y que solo se puede rayar con otro diamante.

La palabra diamante significa inalterable, en la antigua Grecia se le conocía como adamas que significa indomable. Tiene una perfecta fractura octaédrica, con lo que se puede cortar por cuatro planos con caras perfectas y limpias. Un diamante dura toda la vida, pero su brillo puede verse afectado si entra en contacto con sustancias que son abrasivas. Estas gemas preciosas no cambian nunca de color.

Tips para mantener el diamante brillante toda la vida

  1. Cuidar esta piedra preciosa para que no pierda su brillo, puesto que el polvo o la suciedad pueden hacer que luzca más apagada.
  2. Aléjate de productos químicos cuando lleves puesto un anillo de diamantes.
  3. Limpiarlo de manera regular. Para que luzca con todo su esplendor, es aconsejable limpiarlo todas las semanas con un pincel blando, agua tibia y un poco de jabón blanco, así se elimina la suciedad de la superficie.
  4. Hay que ser delicado con la limpieza. La piedra preciosa es la más dura de todas, pero no hay que limpiarla con brusquedad, sino con delicadeza.
  5. Es importante limpiarlo dentro de un recipiente porque si cae es más fácil encontrarlo.
  6. No hay que utilizar un cepillo de dientes, ni soluciones fuertes de limpieza. Es preferible hacerlo con agua y jabón y después con un paño seco y suave, por ejemplo de fibra que no deje pelusa para que no se vuelva a ensuciar.
  7. Una vez al año es aconsejable llevarlo a una joyería para que lo revisen y lo limpien con ultrasonidos.

Consejos para no ensuciar el diamante

Esta piedra preciosa se ensucia con facilidad, es importante no tocarlo demasiado con las yemas de los dedos, puesto que son imanes para la grasa. La gema en sí no pierde su brillo, simplemente luce menos por la grasa que se acumula en su superficie.

Además, también es fundamental no exponerlo a sustancias que sean abrasivas, puesto que podrían dañar la joya.

Con limpiezas regulares en la vivienda, los diamantes pueden lucir radiantes toda la vida, sin que pierdan su esplendor y su brillo. Eso sí, una vez al año, es interesante llevarlo a una joyería para que lo traten con máquinas de ultrasonidos capaces de eliminar la suciedad incrustada.

Al hilo de ello, conviene destacar que el tratamiento ha de hacerse correctamente, puesto que si no se hace así podría afectar a la montura o a la sujeción de la piedra. Es conveniente que un joyero experto lo revise, puesto que si la piedra ha sido tratada con relleno de fractura, no debe someterse a los ultrasonidos. El profesional podrá revisar la joya y realizar los ajustes necesarios para que conseguir un diamante brillante toda la vida.

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